Genocidio en Camboya: un legado de terror

Museo S21

Este artículo no es una guía de viaje. Esta vez quería hacer algo distinto. Contarte una historia. Una parte oscura de este país que muchas veces se ignora, pero que marca mucho su identidad.

Antes de los tuk-tuks, los currys y Angkor Wat, y todo lo lindo del país, Camboya vivió uno de los genocidios más brutales del siglo XX. Y conocer esa historia —aunque fea— me parece clave para entender dónde estás cuando llegás, qué sufrió su gente y por qué todavía se siente en el aire un silencio o nose que raro, que no es casual.

Una de las peores atrocidades que vivió el mundo pasó en Camboya, y apuesto que más de la mitad ni sabía. Pasó entre 1975 y 1979, sí, hace muy poco. Fue un tiempo de horror absoluto que dejó marcas tremendas en la sociedad camboyana, que todavía hoy siguen muy a la vista.

Pero vamos desde el inicio. Todo empieza en la Guerra de Vietnam y la influencia de Estados Unidos en la región, por finales de los años 60 y principios de los 70. En medio de su lucha contra las fuerzas comunistas, Estados Unidos bombardeó Camboya de forma masiva como parte de su estrategia militar.

y mirá este dato, que sirve para tomar dimensión de la locura que fué: Estados Unidos lanzó solo en Camboya, más bombas que todas las que se tiraron durante toda la Segunda Guerra Mundial. Así como leiste. Más que en la Segunda Guerra. Imaginate el daño que eso causó.

QUÉ TENÍA QUE VER CAMBOYA?

El objetivo de los bombardeos estadounidenses en Camboya era atacar las bases y depósitos de suministros de los vietnamitas comunistas, y cortar sus líneas de comunicación. Pero mientras tanto, estos bombardeos afectaron gravemente a la población civil camboyana, dejando miles de muertos y un país totalmente liquidado. Lógicamente, generaron un fuerte resentimiento hacia Estados Unidos en el país.

Y aunque hubieron varías críticas de otros países, incluso desde dentro del propio Estados Unidos. Muchos consideraban que estas operaciones eran ilegales y moralmente inaceptables. Y aunque la intención era frenar al comunismo, el resultado fue todo lo contrario: ese caos y desesperanza fueron el motor perfecto para el surgimiento de un régimen todavía más extremo y brutal.

En 1975, tras años de guerra, los Jemeres Rojos —como se hacían llamar— tomaron el control de Phnom Penh, la capital. Su líder era Pol Pot (foto), un tipo que llevó al país a uno de los momentos más oscuros de la historia mundial. Estos tipos eran comunistas ultra-radicales, y con un plan retorcido: transformar Camboya en una especie de utopía agraria. Para ellos, la “verdadera Camboya” era la antigua, la de los campesinos, sin tecnología, sin ciudades, sin educación. Así que expulsaron a toda la población urbana al campo y obligaron a millones de personas a trabajar como esclavos.

Pol pot
QUE QUERÍAN LOS JEMERES ROJOS?

Como decía, lo primero que hicieron fue vaciar las ciudades. Literalmente. Obligaron a millones de personas a abandonar sus casas y caminar durante días hacia zonas rurales, bajo la promesa de que era algo temporal. Pero no lo era. La idea era destruir todo rastro de la sociedad moderna y volver a una especie de Edad de Piedra comunista, donde todos trabajaran la tierra y nadie tuviera más que el otro.

Entonces para lograrlo, implementaron una purga masiva. El régimen de los Jemeres Rojos, eliminó cualquier forma de oposición, les saco a la gente absolutamente todo, osea chau propiedad privada y persiguió sistemáticamente durante ańos a minorías étnicas, religiosas y culturales.

El terror era tan estúpido, como extremo. Si tenías educación, estabas en peligro. Si eras profesor, médico, artista, religioso o hasta si usabas anteojos —imaginate lo bruto que eran— por parecer “intelectual”, eran ejecutados o torturados hasta la muerte. Todo lo que se asociara a la vieja Camboya tenía que desaparecer.

prisionero camboya

Se establecieron miles de campos de concentración por todo el país, conocidos hoy como los campos de la muerte. Ahí, hombres, mujeres y niños eran obligados a trabajar en condiciones infrahumanas, con hambre, agotamiento y una brutalidad constante por parte de los guardias. Morían de enfermedades, de desnutrición o directamente ejecutados sin razón.

campos camboyanos

Durante los cuatro años que duró el régimen, entre 1975 y 1979, se estima que murieron entre 1.7 y 2.2 millones de personas. Eso era, en ese momento, casi un cuarto de la población total de Camboya.

victimas camboyanos

EL FINAL

Gracias a que Vietnam venció a Estados Unidos —en lo que fue la única guerra que Estados Unidos no pudo ganar—(otra muy buena historia para contar). Pudieron invadir Camboya y derrocar al régimen de los Jemeres Rojos, poniendo fin a cuatro años de terror.

Después de años de impunidad, escuchen esto, recién en 2007 se estableció un tribunal respaldado por las Naciones Unidas para juzgar a los líderes sobrevivientes de los Jemeres Rojos por crímenes de humanidad y genocidio. Este proceso fue —y sigue siendo— la forma de buscar justicia para las víctimas de uno de los capítulos más oscuros en la historia de Camboya y del mundo.

Pero la verdad, demasiado tarde. Para cuando empezaron a juzgarlos, la mayoría de los responsables ya eran viejos que habían vivido prácticamente toda su vida en libertad, sin pagar por los horrores que causaron.

Pol Pot, el principal arquitecto de este infierno, nunca fue juzgado. Después de ser derrocado por las tropas vietnamitas en 1979, escapó a la jungla y vivió oculto cerca de la frontera con Tailandia. Murió el 15 de abril de 1998, a los 72 años, supuestamente por un ataque cardíaco. Se fue tranquilo, sin haber pisado nunca un tribunal. Una verdadera injusticia, que no haya sufrido ni un poco del daño que causo.

QUE VISITAR PARA CONOCER LA HISTORIA

MUSEO DEL GENOCIDIO TUOL SLENG

Hoy en día podés visitar el Museo del Genocidio Tuol Sleng, en Phnom Penh, la capital de Camboya. Este lugar era originalmente una escuela secundaria, pero durante el régimen de los Jemeres Rojos fue convertido en un centro de detención, tortura y ejecución. Se lo conocía como S-21.

museo de tuol slug, S-21, Phnm phen, Camboya

Es una visita fuerte, no solo por lo que pasó ahí, sino por lo reciente de todo. El lugar está prácticamente intacto: las celdas, las cadenas, las fotos de las víctimas… todo sigue ahí. Hay documentos, testimonios e imágenes muy crudas que te pegan muy fuerte.

En la entrada te dan una audioguía (muy bien narrada), que te va contando la historia del lugar y lo que ocurrió en cada sala. Es un recorrido silencioso, impactante y necesario para entender lo que vivió este país. (La guía la podes poner en español)

museo genocidio

CHOEUNG EK

A pocos kilómetros del museo, podés visitar el campo de exterminio de Choeung Ek, conocido como uno de los «Killing Fields». Es tan fuerte como S-21, y también tienen audioguía que te va guiando paso a paso por el lugar.

En la puerta del primer museo seguramente haya una banda de Tuk tuks, ofreciendote llevarte ahí, son una buena opción. (negocia el precio)

Acá es donde llegaban camiones cargados de prisioneros, todos los días, para ser asesinados en masa. No importaba quién: hombres, mujeres, niños, bebés. No había límites. Y lo más brutal es que la mayoría no moría por disparos, sino a golpes. Usaban palos, herramientas, lo que tuvieran a mano. Solo para no gastar balas.

Choeung ek

Hoy, el campo está lleno de fosas comunes que los propios prisioneros cavaban antes de ser ejecutados. Una de las imágenes más duras es la del Árbol de los Niños, donde —según los testimonios— estrellaban la cabeza de los bebés antes de arrojarlos a una fosa.

Se estima que entre 15.000 y 20.000 personas fueron asesinadas solo en este lugar. Y fue apenas uno de los más de 300 campos de exterminio que hubo en todo el país.

CONCLUSIÓN

Si tenés la posibilidad de hacer esta visita, hacela. Creo que es importante saber lo que pasó. No muchos conocen esta historia, quizás porque Camboya no tiene tanto peso mundialmente… o porque del otro lado estaba una potencia como Estados Unidos, que en su momento apoyó indirectamente la causa de Pol Pot con tal de vencer a Vietnam. Cosa que, por suerte, no lograron.

Si me preguntan, este tipo de turismo, conocido como “turismo oscuro”, vale la pena hacerlo. Te deja reflexionando mucho. Te muestra hasta dónde puede llegar el ser humano cuando una ideología extrema se impone por la fuerza, y cómo una sola persona —o un grupo chico— puede llevar a un país entero a un horror absoluto.

Y si no lo quieren hacer por su cuenta, aca les dejo un tour, que los lleva a los dos lugares y hasta con un guía local que capaz les da otra experiencia extra.

Powered by GetYourGuide

Si querés saber cómo viajar a este increíble país, que de a poco va resurgiendo de su historia tan dura, te dejo esta publicación donde explico cómo organizar tu viaje a Camboya: visado, transporte, itinerario y todo lo que necesitás saber.

Y no te olvides del seguro de viaje. Para este país —y para todos mis viajes— yo uso IATI Seguros. Siempre me dio tranquilidad, atención en español las 24 horas, y cobertura completa. Para mí, es clave.

¿Ya conocías esta parte de la historia? ¿Fuiste, irías, te gustaría?

Y si querés ver más, te dejo el video de mi visita a este lugar, donde muestro cómo fue recorrerlo y lo que me hizo sentir.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *